¡Me
voy a comprar un perro!
Antonio Pozuelos Jiménez de Cisneros
Es posible, amable lector, que cuando acabe de leer este artículo
y, si ya ha disfrutado o disfruta de la compañía de un perro, piense que se
equivocó en casi todo, cuando decidió adquirirlo. No se preocupe, yo pienso
igual después de haber enterrado muchos de estos amigos y lo que es peor, creo
que siempre seguiré equivocándome. En España, hay un viejo refrán que dice:
mal de muchos, consuelo de tontos. Sin menospreciar, en absoluto, su
capacidad intelectual ni la mía, pienso que si a los humanos nos cuesta trabajo
elegir a nuestra propia pareja... ¿Cómo no nos vamos a equivocar con nuestro
perro?.
El problema es que antes de casarnos, intentamos conocer a
nuestra futura "costilla" mediante el noviazgo y, aún así, muchas
veces erramos. Para adquirir un perro, que será nuestro amigo durante varios años,
nos fiamos del compañero, familiar, pajarero o peor aún, leemos toda una
enciclopedia canina y llegamos a la conclusión de que todos los perros son
buenos.
A usted, que ya tiene uno, debo decirle que no hay perro
viejo para educar sino cachorro al que destrozar y al que esté pensando en
adquirirlo, le diré que lea el artículo sin complejos ya que pertenece a una
especie tan evolucionada que siempre será admirado por su futuro amigo.
¿Por qué quiere un perro? o dicho de otra forma, ¿para
qué lo quiere?. En el artículo anterior decía que, también los humanos
estamos sujetos a la Selección natural y el perro nos ayuda muchas veces a
elevar nuestra aptitud sobre todo, en las funciones de supervivencia.
¡Yo soy muy gregario y necesito compañía!. ¡Cómprese
un perro como el Boxer!. Si vive en un espacio de 60 metros cuadrados, tampoco
le sirve esa raza sino otra que, a la vez de gregaria, no estorbe en su casa.
¡Tengo un problema de seguridad!.
¡No trate de
solucionarlo con un amable Retriever!. Para su problema quizás un buen Pastor
alemán sea la solución adecuada.
¡Soy minusválido o convivo con ellos!. El Retriever del
caso anterior si es adecuado en esta ocasión.
¡Tengo poco carácter y no sé si me podré imponer a mi
perro!. No adquiera un perro poco neoténico (1) como el Husky o
Malamute.
¡Mi hogar está lleno de niños!.
No se la juegue con un
perro de raza tribal o expansiva que necesite competir por el liderazgo.
Condicionamientos vitales como los descritos, hay muchísimos
pero, también las razas que se comercializan cuentan entre ellas, con la
adecuada al suyo. Siempre existirá el perro que usted necesita sea de raza pura
o cruce.
Cuando preconizamos el adquirir un pura raza no lo
hacemos por elitismo o desprecio a los cruces. El factor importante que aporta
el espécimen puro es que su conducta está mas estandarizada y la posibilidad
de que se comporte como sus patrones filogenéticos mandan, es muy superior a la
del mestizo.
Otro de los factores importantes en el que debo hacer hincapié
es el de nuestra formación cara a la educación y/o adiestramiento de nuestro
amigo así como nuestra forma física, edad e incluso, sexo. Debemos ser
conscientes de que nuestro perro, sea de la raza que fuere, está buscando en
nosotros el líder o Humano Superalfa que le asegure su supervivencia y
reproducción y, para demostrarle lo preparados que estamos para ser su señor
feudal, debemos establecer un modelo jerárquico adecuado a su raza y carácter
individual. Tengan en cuenta que es muy difícil "engañar" a un
perro. Si queremos hecernos pasar por lo que no somos, nuestra conducta será
detectada de inmediato por él y clasificada como deshonesta. Somos capaces de
impresionar a un humano con una comunicación de farol pero nunca a un perro. ¡Ellos
son maestros en señales interespecíficas!.
Es muy normal en mi consulta la queja de muchos dueños
relativa a que su perro se va con cualquiera. El único problema aquí, es que
ese perro no tiene dueño o simplemente, lo está buscando en otra persona. Casi
siempre son ellos los que eligen dueño pero. ¿Cómo lo hacen?. Buscan entre la
familia, al humano más dominante para que les ampare en su "feudo" y,
aunque quieran a todos los componentes, el respeto absoluto lo mostrarán hacia
el líder de la manada humana. Los machos presentan esta conducta de necesidad
de líder con mucha más intensidad que las hembras. ¿Por qué?.
Simplemente porque el macho es más competitivo y territorial que la hembra.
La siguiente pregunta obligada es: ¿Que hace que un
individuo, de cualquier especie sea dominante?. Muchos etólogos como
Wilson, Yasukawa, Arcesse, Hoberton, Cristol y Piper trabajaron duramente en la
determinación del status individual hasta que Ketterson lanzó en 1979 los
resultados: el factor más importante es el tamaño seguido de la edad, la
familiaridad con la zona, el sexo y el nivel de Testosterona en sangre.
No nos extrañemos, por tanto, si nuestro perro elige como
dueño y señor al humano macho más corpulento, adulto y con mayor nivel plasmático
de Testosterona. No quiere decir esto que no quieran y admiren a los demás
miembros familiares. En mi caso y, entre mis perros machos, la situación es
algo así como la relación:
- Mamá, comida y cariño.
- Niños, juego y diversión.
- Papá, trabajo y respeto.
Parece que al estereotipar al humano dueño caemos en una
corriente machista. Realmente es así pero no olvide el lector, que su perro no
entiende de modas ni filosofías humanas. La Testosterona, como saben, es una
hormona muy unida a las conductas competitivas, agresivas y de dominancia social
humana. Ellos respetan a quién la contiene y casi siempre le temen cuando la
reacción previsible, es de alta intensidad.
Cuando generalizo, no excluyo en absoluto a magníficas
adiestradoras de corta edad, cuerpo ligero y poca Testosterona sino que expongo
conceptos etológicos que, aunque se opongan a nuestras creencias, están
presentes en los patrones de conducta de la especie canina.
Otro práctica importante, a la hora de adquirir un perro, es
hacer una introspección de nuestra forma de vida. ¿Me gusta el campo?...¿Tengo
poco o mucho tiempo para dedicar a mi perro?....¿Estoy dispuesto a sacrificar
ese tiempo en su beneficio?. Piense el lector que una equivocación, a la
hora de elegir raza o individuo, puede ser una fuente de conflictos que se
prolongará durante toda la vida de nuestro amigo. Por el contario, una decisión
correcta nos reportará muchos años de convivencia feliz entre ambas especies.
¿Dónde lo busco?.Mi consejo es que lo haga en criaderos
serios donde pueda ver y juzgar el carácter y la morfología de los
progenitores, sus pedigríes, sus cartillas de trabajo o cualquier dato que
contribuya a conseguir un ejemplar sano de cuerpo y espíritu. Si puede, hágase
acompañar por un veterinario y por un especialista en conducta. Estoy seguro de
que, entre todos, elegirán al espécimen correcto.
¿Con qué edad lo compro?. La edad perfecta para separar
a un cachorrito de su madre, ronda los tres meses y medio y depende, en mayor
medida de que haya superado el Imprinting y periodo de socialización (2).
A esa edad ya veremos un retrato de su futuro carácter y un boceto de su
morfología. Piense que un perro, aunque sea feo, si su carácter es bueno será
un excelente compañero pero, si es guapo y con una tara psíquica tendremos en
él una fuente de conflictos.
Si el perro nace en casa podremos estimular su desarrollo
psicofísico mediante el estudio de sus periodos vitales y de las manipulaciones
adecuadas. Es muy gratificante ver crecer en armonía un cachorrito hijo de
nuestra perra. Podremos actuar sobre él como si de un hijo se tratara,
aumentaremos sus condiciones intelectuales, nivel de instintos y patrones ontogénicos
de conducta. Por su parte, él no entenderá otra clase de vida que la que usted
le enseña.
En el siguiente artículo, veremos como desarrollamos este
programa que empieza en el periodo neonatal y acaba cuando nuestro perro no
necesita más que mirar nuestra cara para saber lo que queremos de él.
Ahora pregunto yo. ¿Está usted dispuesto?. Si es así...¡Vamos
a criarlo!.
(1). La Neotenia es un retraso en el desarrollo psicomorfológico
de una raza que hace que sus individuos mantengan caracteres juveniles en la
edad adulta del animal. Está en relación directa al periodo de domesticación
de esa raza. Así, un Pastor alemán seguirá siendo un cachorro juguetón hasta
que muera mientras un ejemplar de razas nórdicas, se asemejará más al lobo en
sus comportamientos.
(2). El Imprinting o Impronta es la primera y más duradera
forma de aprendizaje. Hace que un animal se identifique como miembro de una
especie. El periodo crítico o sensible se produce entre las ocho y doce semanas
de vida.

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